El Bank of the Philippine Islands (BPI) ha anunciado planes para implementar un programa experimental de liquidación mediante stablecoins, con el objetivo de agilizar y abaratar las transferencias internacionales de dinero para los trabajadores filipinos que residen en el extranjero. Esta iniciativa, reportada por medios locales como ABS-CBN y el Philippine Daily Inquirer, busca modernizar el sistema de pagos transfronterizos.

Detalles del programa piloto

Desarrollado en colaboración con Meridian, una cámara de compensación digital global, el sistema pretende reducir tanto los costos como los tiempos de procesamiento de los pagos entrantes, manteniendo al mismo tiempo las medidas de seguridad propias de la banca tradicional. Las stablecoins actuarán como un instrumento de liquidación intermedio, antes de que los fondos sean convertidos a pesos filipinos y depositados en las cuentas de los beneficiarios en BPI.

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Declaraciones del CEO de BPI

Jose Teodoro Limcaoco, presidente y director ejecutivo de BPI, señaló que explorar infraestructuras de liquidación basadas en stablecoins es una continuación lógica de la estrategia de digitalización del banco. "Buscamos que los fondos lleguen más rápido y a un costo menor, sin comprometer la seguridad", afirmó Limcaoco. El programa piloto se enfocará inicialmente en pagos de nómina y otros ingresos provenientes del exterior.

Implementación y regulación

BPI tiene previsto una implementación más amplia antes de la 49.ª Cumbre de la ASEAN, que se celebrará en noviembre. El banco coordinará el proyecto con el Bangko Sentral ng Pilipinas, el banco central del país, y cualquier expansión a mayor escala dependerá del cumplimiento de normativas de protección al consumidor, la transparencia de las reservas de las stablecoins y otras salvaguardas regulatorias.

Conclusión

Esta iniciativa de BPI representa un paso significativo hacia la adopción de tecnologías blockchain en el sector financiero filipino, especialmente en el ámbito de las remesas, que son vitales para la economía del país. Si el piloto tiene éxito, podría sentar las bases para un sistema de pagos transfronterizos más eficiente y accesible para millones de trabajadores filipinos en el extranjero.

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