Ether (ETH), el token nativo de la red Ethereum, ha recuperado el umbral de los 2.000 dólares y empieza a mostrar indicios de un renovado vigor en el actual ciclo de mercado. Este repunte ha llevado al reconocido analista de criptoactivos conocido como Crypto Michael a declarar que “ETH está a punto de volver a ser el centro de atención” y que “no sería prudente apostar en su contra” en las circunstancias actuales.
Análisis técnico: el par ETH/BTC como termómetro
El ascenso inicial de Ether se produjo en paralelo al rally general del mercado, liderado por bitcoin, que saltó de 62.000 a 81.000 dólares entre el 17 y el 25 de agosto de 2026. Sin embargo, el verdadero desafío es determinar si la segunda criptomoneda por capitalización puede avanzar por mérito propio. Para ello, el comportamiento del par ETH/BTC resulta revelador.
Durante gran parte del último año, el valor relativo de ETH frente a BTC ha ido menguando. En julio, el gráfico del par mostraba una trayectoria confinada dentro de un canal descendente, delimitado por dos líneas amarillas. Esto implicaba que, aunque Ether subiera en términos absolutos frente al dólar, su rendimiento era inferior al de la criptomoneda reina.
Recientemente, la cotización ha rozado el borde superior de ese canal, cerca de los 0,028 BTC. Una superación exitosa de esa barrera supondría romper la estructura de debilidad relativa que ha caracterizado a ETH en los últimos meses.
El analista Michael van de Poppe ha identificado con mayor precisión los niveles técnicos clave. Según su análisis, las resistencias inmediatas se sitúan alrededor de 0,032 y 0,033 BTC. Para que la recuperación frente a bitcoin se consolide, ETH debería franquear estas zonas. Por el contrario, la zona verde, entre 0,029 y 0,030 BTC, representa un área de posible recompra. Un soporte adicional se ubica en 0,0287 BTC, como referencia en caso de una corrección más profunda.
Las medias móviles, representadas por líneas azules, han comenzado a girar al alza, lo que Van de Poppe interpreta como una señal de que se acerca un momento ideal para comprar en la caída. Su visión no es de una subida imparable, sino de que una corrección hacia la zona verde podría encajar dentro de una estructura aún favorable, siempre que los soportes se mantengan.
Acumulación de ballenas y salida de fondos de los exchanges
En paralelo a estas señales técnicas, los datos on-chain revelan un creciente interés por parte de los grandes inversores. Según el analista Ali Martínez, el número de carteras que contienen al menos 10.000 ETH creció un 1,74% en una semana, incorporando 17 nuevas ballenas. Simultáneamente, más de 180.764 ETH, valorados en cerca de 440 millones de dólares, fueron retirados de las plataformas de intercambio.
Ambos movimientos pueden estar correlacionados. Cuando una mayor cantidad de ETH sale de los exchanges y se almacena en carteras privadas, la oferta disponible para la venta se reduce. Si la demanda se mantiene estable o aumenta, esa escasez podría actuar como un catalizador para el precio.
Aunque estas señales no garantizan una subida, añaden un elemento relevante: algunos grandes actores están incrementando sus posiciones mientras que una parte de la oferta abandona el mercado de intercambio.
El potencial de la tokenización de activos reales
A largo plazo, uno de los pilares de las expectativas alcistas para Ethereum es el crecimiento de los activos del mundo real tokenizados (RWA). Actualmente, la red alberga unos 17.220 millones de dólares en estos activos. En los últimos 30 días, el número de poseedores ha aumentado un 20,49%, alcanzando los 265.169, y el volumen de transferencias ha crecido un 29,41%, hasta los 14.200 millones de dólares, según datos de RWA.xyz.
El potencial del sector es enorme. Boston Consulting Group (BCG) proyecta que la industria de la tokenización podría llegar a movilizar entre 4 y 16 billones de dólares en los próximos años. Si Ethereum logra capturar una parte significativa de ese crecimiento, la mayor actividad en la red podría traducirse en un mayor uso de ETH, aunque la relación no es directa.
Tom Lee, presidente de BitMine Immersion Technologies, va un paso más allá y sugiere que ETH podría “superar fácilmente los 10.000 dólares” entre 2027 y 2028, impulsado por la tokenización de Wall Street y la inteligencia artificial.
Por ahora, aunque Ether ha mejorado su rendimiento relativo frente a bitcoin, aún debe superar las resistencias técnicas señaladas para confirmar su fuerza. El primer desafío inmediato es mantener el nivel de 2.000 dólares y demostrar que la antigua resistencia se ha convertido en un soporte sólido. A partir de ahí, las expectativas de los analistas se dividen: Citi sitúa un objetivo de 2.240 dólares para los próximos 12 meses, mientras que Standard Chartered mantiene una previsión de 4.000 dólares para 2026.
En definitiva, la afirmación de Crypto Michael de que ETH “volverá a robarse el show” no es una simple declaración; para que se cumpla, el token no solo debe sostener su recuperación en dólares, sino también continuar ganando terreno frente a bitcoin.