Un alto directivo del Banco Central de Brasil (BCB) afirmó que, en ciertas circunstancias, resulta indispensable ralentizar el progreso tecnológico para que el mercado de criptomonedas se desarrolle con salvaguardas adecuadas. Durante un panel en el evento Criptorama, celebrado en el marco de Blockchain Río, Nagel Paulino, representante de la autoridad monetaria, subrayó que la innovación no puede avanzar sin controles que protejan a los usuarios y combatan el lavado de dinero.

Regulación y protección al inversor

Paulino explicó que la relación entre los reguladores y los criptoactivos ha recorrido un extenso trayecto de aprendizaje. Inicialmente, el mercado se caracterizaba por una alta volatilidad, la aparición de proyectos efímeros y la presencia de actores que se aprovecharon del auge cripto para perpetrar estafas. No obstante, con el tiempo, la creciente demanda de los ciudadanos brasileños por estos activos digitales transformó la perspectiva del regulador. “Cuando surge la demanda y se consolida un ecosistema, el regulador interviene para establecer normas que brinden seguridad”, señaló.

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Stablecoins bajo la lupa

En cuanto a las stablecoins, el ejecutivo indicó que el BCB monitorea con detenimiento la composición de las reservas que respaldan estos tokens, así como la ubicación de los fondos, la jurisdicción de las entidades emisoras y los posibles riesgos en escenarios de tensión. “La seguridad jurídica es un pilar fundamental para nosotros”, afirmó. Agregó que es crucial que exista una alineación entre activos y pasivos, ya que problemas en las reservas podrían afectar la capacidad de las instituciones para cumplir con sus obligaciones, especialmente en momentos de fuertes solicitudes de reembolso. No obstante, reconoció que ciertos requisitos regulatorios pueden incrementar los costos operativos y generar diferencias frente a estructuras sujetas a reglas distintas, por lo que se debe buscar un equilibrio entre seguridad y las particularidades de cada modelo de stablecoin.

El marco legal como punto de inflexión

Paulino destacó que la aprobación del Marco Legal de Activos Virtuales representó un hito, al asignar al Banco Central la responsabilidad de supervisar a los proveedores de servicios de activos virtuales. Este cambio, según él, elevó el tema a una prioridad dentro de la entidad. El proceso culminó con la publicación de las Resoluciones BCB 519, 520 y 521, que establecieron requisitos para la autorización y operación de dichos proveedores, además de encuadrar ciertas operaciones con criptoactivos dentro de las normas cambiarias y de capitales internacionales. Estas normas, presentadas ante el Senado en mayo de 2026, buscan aumentar la resiliencia del sistema financiero nacional.

Desafíos futuros y evolución continua

El representante del BCB reconoció que la regulación actual no es definitiva. La tecnología seguirá evolucionando, y nuevos productos y modelos de negocio obligarán al regulador a monitorear permanentemente el mercado. “La evolución continúa”, afirmó, añadiendo que el banco central intenta comprender los nuevos fenómenos y responder a medida que ganan relevancia, aunque esta tarea representa un gran desafío. En este contexto, justificó la necesidad de, en ciertos momentos, limitar la velocidad de la innovación para garantizar que el desarrollo tecnológico no ocurra de forma aislada de las reglas de protección y seguridad. Paulino enfatizó que la solidez regulatoria, los controles y los mecanismos de prevención del lavado de dinero son elementos esenciales en esta nueva etapa del mercado de activos digitales.

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