El creciente interés de los inversores institucionales por la inteligencia artificial está reconfigurando las prioridades en el ecosistema financiero de Estados Unidos. Un número creciente de compañías que hasta hace poco basaban su estrategia corporativa en la tenencia de activos digitales, como bitcoin y ether, están virando hacia el sector de la IA para recuperar la atención del mercado y atraer nuevo capital.

El declive de las tesorerías digitales

Al menos una docena de firmas clasificadas como Digital Asset Treasury (DAT) —empresas que utilizan criptomonedas como principal reserva de valor— han comenzado a reorientar sus operaciones hacia la inteligencia artificial. Esta migración coincide con un desempeño bursátil desfavorable: en lo que va de 2026, las acciones de estas compañías estadounidenses y canadienses han registrado una caída mediana del 43%, muy por debajo de índices como el S&P 500, el Nasdaq 100 o el Russell 2000.

El desplome de bitcoin, que ha retrocedido cerca de un 49% desde su pico histórico de 126.000 dólares, también ha golpeado el valor de las reservas corporativas. Como resultado, varias empresas acumulan pérdidas contables no realizadas por más de 20.000 millones de dólares en conjunto, según datos de la plataforma Artemis. Entre las más afectadas se encuentran Strategy, Twenty One Capital y Bitcoin Standard, mientras que firmas con exposición a ether, como Bitmine Immersion y SharpLink Gaming, también figuran en la lista.

K Wave: un giro estratégico hacia la IA

Un caso emblemático es el de K Wave Media, empresa surcoreana de entretenimiento que cotiza en el Nasdaq. A principios de mayo de 2026, la compañía informó a la SEC que había liquidado todas sus tenencias de bitcoin y abandonado su plan de acumular hasta 10.000 BTC. En su lugar, anunció que concentrará sus recursos en infraestructura para inteligencia artificial, especialmente centros de datos y servicios de computación con GPU.

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El cambio de rumbo, sin embargo, no ha logrado revertir la tendencia bajista de sus acciones: desde mayo, el valor bursátil de K Wave se ha desplomado un 65%, pasando de aproximadamente 0,34 a 0,12 dólares. Esto demuestra que la simple adopción de una nueva narrativa no garantiza la recuperación del interés de los inversionistas.

¿Moda pasajera o cambio de paradigma?

Otras empresas como AlphaTON Capital (rebautizada como Alpha Compute), Lixte Biotechnology, Applied Digital, Core Scientific, IREN, TeraWulf, Cipher Mining, Hut 8, MARA Holdings y Bitdeer Technologies también están intentando reposicionarse en el mercado de la IA. Aunque sus modelos de negocio son diversos, todas comparten el objetivo de aprovechar su infraestructura energética y tecnológica para ingresar a este sector en auge.

Sin embargo, el analista Daniel Jones advierte que el gasto en infraestructura de IA podría estar creciendo más rápido que la capacidad de generar beneficios económicos sostenibles. Las inversiones de los grandes proveedores tecnológicos alcanzarían los 673.000 millones de dólares en 2026, lo que reaviva los temores de una burbuja. Incluso Alphabet, pese a sólidos resultados trimestrales, sufrió una caída bursátil tras anunciar un aumento de su gasto de capital en IA.

Por ahora, la evidencia no permite afirmar que las tesorerías corporativas de bitcoin estén desapareciendo, sino que se trata de una rotación de capital hacia sectores que hoy concentran el interés de Wall Street. La verdadera pregunta es si estas empresas lograrán convertir su giro estratégico en resultados financieros sólidos a largo plazo.

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