El lunes, el precio de Bitcoin descendió por debajo de los $63,000, ubicándose cerca de los $62,000, mientras el indicador de prima de Coinbase —una métrica que refleja el interés institucional por la criptomoneda en Estados Unidos— extendió su racha negativa a 77 días consecutivos, la más prolongada jamás registrada.
77 días consecutivos en rojo
De acuerdo con datos de Coinglass, desde el pasado 19 de mayo el activo digital se ha negociado constantemente con un descuento en la plataforma Coinbase en comparación con exchanges internacionales. La última tasa de prima se situó en -0.1369%, confirmando que la diferencia negativa se mantiene firme. Esta secuencia supera ampliamente el récord previo de 40 días, ocurrido entre el 16 de enero y el 24 de febrero de este mismo año, cuando Bitcoin cayó desde $95,000 hasta $65,000.
Señales de presión vendedora institucional
El jefe de investigación de 10x Research, Markus Thielen, explicó que el descuento persistente revela que los inversores institucionales con sede en EE.UU. continúan deshaciéndose de sus posiciones en Bitcoin. “La diferencia negativa de precios entre Coinbase y los mercados globales sugiere que la presión vendedora de las instituciones estadounidenses sigue superando la demanda de compra”, señaló el analista, según comunicó Cointelegraph.
ETFs de Bitcoin en EE.UU. no logran contrarrestar la tendencia
Este panorama negativo se produce a pesar de que los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado en Estados Unidos registraron flujos netos positivos durante julio. Según datos de Sosovalue, estos vehículos de inversión captaron $172.43 millones en el mes, revirtiendo las fuertes salidas observadas en junio. No obstante, el retorno de capital no ha sido suficiente para detener el descuento prolongado que afecta al mercado spot estadounidense.
El comportamiento de la prima de Coinbase constituye un termómetro clave para evaluar el apetito de los grandes actores financieros por la criptomoneda reina. Mientras esta métrica no recupere valores positivos, el mercado podría seguir enfrentando una presión vendedora significativa, incluso si los ETF logran atraer nuevos flujos de inversión.