El grupo de minería OCEAN comunicó el domingo 9 de agosto de 2026 que su punto de enlace predeterminado ha regresado a la cadena principal de Bitcoin. Quienes emplean dicha configuración no requieren ejecutar ajustes adicionales.

Dos caminos abiertos

La entidad mantiene activas ambas rutas: la correspondiente a la red primaria a través de ocean.xyz y la vinculada a BIP-110 en bip110.ocean.xyz. Según el propio anuncio, los mineros de OCEAN han localizado bloques en ambas bifurcaciones desde que ocurrió la división.

BIP-110: una propuesta temporal

BIP-110 representa una iniciativa transitoria cuyo objetivo es restringir la cantidad de información no monetaria que puede incorporarse en las transacciones de Bitcoin. El 8 de agosto se habilitó una ventana de señalización obligatoria, lo que provocó la escisión de la red en dos: una que sigue las normas actuales (la principal) y otra que impone las nuevas limitaciones (BIP-110).

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La balanza del hashrate

En este escenario, OCEAN opta por priorizar la cadena con mayor actividad. El mensaje que busca transmitir el pool es claro: cada minero tiene la libertad de decidir hacia dónde orientar su poder de cómputo. “Tu hashrate, tu elección”, concluye el comunicado.

La determinación se toma cuando la cadena BIP-110 muestra un rezago evidente. Datos de monitoreo indican que, mientras la red principal de Bitcoin avanzaba hasta el bloque 961.727, la cadena BIP-110 se quedaba en el 961.633, es decir, aproximadamente 124 bloques detrás. Tras la bifurcación, cerca del 99,85% del poder de cómputo total permaneció en la cadena madre.

El desafío de la maduración

En Bitcoin, cuando un minero descubre un bloque, la recompensa (los nuevos BTC) no puede gastarse de inmediato. Una regla de consenso exige esperar a que se generen 100 bloques adicionales sobre ese. Solo entonces las monedas “maduran” y son utilizables. En la red principal, esos 100 bloques se minan en aproximadamente 17 horas. Sin embargo, en la cadena BIP-110, debido a su bajo hashrate, el tiempo de espera para usar esas monedas sería mucho más prolongado, al menos hasta que se alcance el ajuste automático de dificultad.

Este episodio subraya una realidad constante en el ecosistema de Bitcoin. Las propuestas de modificación, por más justificadas que parezcan a ciertos sectores, terminan midiendo su verdadera fuerza en el hashrate y en la voluntad de quienes emplean sus recursos para respaldarlas.

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