El cofundador de Blockstream, Adam Back, ha expuesto en su cuenta de X, el 9 de agosto de 2026, una serie de críticas contundentes hacia los partidarios de la propuesta BIP-110. Según el experto, la iniciativa fracasó por una combinación de falta de respaldo comunitario, deficiencias técnicas y un método de activación forzado, lo que llevó a que la mayoría de los nodos de la red principal de Bitcoin la ignoraran y a que la cadena derivada quedara con una potencia de minado casi insignificante.
Falta de consenso y narrativas erróneas
Back desestimó las teorías que apuntan a una conspiración orquestada por grandes empresas, gobiernos o mineros. Para él, el verdadero motivo del rechazo fue la ausencia de un acuerdo económico sólido. Los nodos con influencia real, como los de exchanges, tesorerías y compañías de pago, no estaban preparados y optaron por no sumarse a la propuesta, lo que selló su destino.
El criptógrafo también refutó las afirmaciones de que Bitcoin enfrentaba un riesgo inminente de desaparición o que los mineros cambiarían de cadena en el último momento para obtener mayores beneficios. De haber ocurrido tal escenario, la red principal habría perdido la capacidad de procesar transacciones y se habría estancado. Sin embargo, ocurrió lo contrario: el hashrate de BIP-110 se mantuvo bajo, haciendo prácticamente imposible que superara a la cadena principal.
Defectos técnicos y activación cuestionable
En el plano técnico, Back señaló que desactivar las sentencias IF en el script no es una solución eficaz contra el spam, sino que, por el contrario, perjudica el uso de miniscript, lo califica como un acto de vandalismo sin beneficio alguno y podría dejar ciertas UTXO temporal o permanentemente inutilizables.
El hecho de que la propuesta tuviera un carácter temporal es, para Back, una admisión implícita de su inviabilidad. Si se hubiera implementado de forma permanente, habría dañado funcionalidades, dejado UTXO inutilizables y bloqueado futuros soft forks, ya que deshabilita los puntos de actualización necesarios para estos. Esto explica por qué los usuarios económicos, los nodos y, en última instancia, los mineros la rechazaron.
Además, Back considera imprudente y peligroso defender un umbral de activación del 55%, ya que eso equivale a reconocer que no hay consenso. Forzar la activación sin ese respaldo, como se vio, condujo a un fork de baja calidad, comparable o peor que Bitcoin SV (BSV).
Conclusión: una propuesta inviable
El punto central de la crítica de Back es la pretensión de imponer cambios de consenso sin el apoyo de los nodos económicos y del mercado. Mientras los defensores de BIP-110 la presentaban como una medida anti-spam necesaria y temporal, el experto argumenta que sus fallos técnicos y su activación forzada la convirtieron en una propuesta inviable que solo logró crear una cadena minoritaria sin relevancia económica. Así, la red principal de Bitcoin continuó sin alteraciones, mientras la rama alternativa quedó relegada, como ya se había informado.